Económico
PVC en una ventana pequeña
Paño corto, cajón y guías aprovechados y retirada de la vieja incluida.

La instalación de persianas en la Barceloneta empieza con una cinta métrica en tu balcón, no con un catálogo. Medimos el hueco, te enseñamos aluminio, PVC y alicantina sobre tu propia fachada y montamos la persiana nueva llevándonos la vieja al terminar.
El fallo más corriente al encargar una persiana nueva es pedirla copiando las medidas de la vieja. En los quarts de casa de la Barceloneta, con la fachada estrecha y un solo balcón por planta, ningún hueco coincide con el del vecino. Un par de centímetros mal tomados y la persiana roza en la guía o deja pasar una franja de luz en un costado.
Por eso medimos nosotros, en tu casa, la luz del hueco, la profundidad del cajón y si las guías están a plomo. Con esos datos te contamos qué material encaja según la orientación, el uso de la habitación y lo que pida la fachada de tu comunidad. Estas son las cinco opciones que más montamos.
Llamamos alicantina a la persiana de tablillas enlazadas que se enrolla hacia el techo del balcón con un cordón, y sigue mandando en las fachadas del barrio. Filtra la luz y, bajada, mantiene la corriente, y eso se nota mucho en pisos pequeños que solo ventilan por la calle.
La cortamos a la anchura justa de tu puerta, en PVC, que solo pide un paño húmedo de vez en cuando, o en madera tratada cuando la fachada lo exige. Comprarla de medida estándar sale mal en puertas altas y estrechas como las de la calle de Sant Carles, porque termina arrastrando por el suelo o se queda corta un palmo.
Antes de pedirla, comprueba tú mismo estas tres cosas:
Es la persiana de cajón de siempre, pero con lamas de doble chapa de aluminio con un relleno de espuma de poliuretano. Es ligera, corta bastante el paso al calor y al ruido de la calle y no se comba en balcones anchos. Si te molesta la farola o el jaleo de las terrazas en verano, es la que solemos aconsejar para las habitaciones donde se duerme. En bajos, entresuelos y primeros pisos que dan a una calle estrecha del barrio, pedimos la lama más gruesa y un bloqueo que ata el paño al eje. Así, con la persiana bajada, nadie puede levantarla desde fuera haciendo palanca por abajo.
El PVC pesa menos que cualquier otra lama y es el que menos se nota en el presupuesto. Rinde bien en ventanas de cocina, baños y patios interiores, donde el paño es corto y el sol apenas llega. En un balcón ancho con solana de tarde preferimos no ponerlo, porque el calor acaba deformando la lama y el paño termina frenando al bajar.
Si en el hueco nunca hubo cajón de obra, o el que hay está roto, colocamos una persiana enrollable de exterior con su cajón compacto por fuera o un monoblock pegado a la ventana. Es la salida habitual en la reforma de un piso turístico y en terrazas de ático que nunca tuvieron persiana.
La persiana de librillo, de hojas con lamas que se abren como una contraventana, encaja en fachadas cuya comunidad quiere mantener el aire antiguo. Girando las lamas dejas entrar la luz que quieras sin cerrar la hoja. La montamos con bisagras y cierres nuevos sobre el marco existente si está sano.
Es frecuente pensar que renovar la persiana entera obliga a abrir la pared y rehacer el cajón. Casi nunca pasa. Quitamos la tapa de registro desde dentro, miramos pieza por pieza y solo sustituimos lo que ya no sirve. Esto es lo que revisamos y lo que suele ocurrir con cada parte:
Un ejemplo habitual en el barrio es un tercero sin ascensor de la calle de l'Almirall Aixada, con un cajón de obra que aguanta perfectamente y dos guías torcidas. Ahí se cambian las guías, el eje y el paño completo, mientras el cajón sigue donde estaba.
Si al abrir vemos que el paño está entero y el problema es una sola pieza, te lo diremos claro, porque quizá te baste con un arreglo a tu persiana actual. Y si algún día quieres subirla con un botón, este es el momento de estrenarla ya con motor tubular, ya que el eje nuevo se elige pensando en él.
Comparar presupuestos sin ver qué entra en cada uno es el error que más caro sale. Aquí el importe lo mueven cuatro cosas, que son el material, el tamaño del hueco, si el cajón sirve y cuántas persianas renuevas de golpe. No ponemos cifras porque en un mismo piso la ventana de la cocina y la del balcón pueden ser trabajos muy distintos, pero sí te decimos en qué nivel cae la tuya.
Económico
Paño corto, cajón y guías aprovechados y retirada de la vieja incluida.
Moderado
Lama térmica, eje y recogedor nuevos, cajón de obra conservado.
Moderado
Tablillas a tu anchura, cordón y anclajes nuevos.
Premium
Más material, fabricación pieza a pieza y un montaje más largo.
No cobramos ni la visita de medición ni el presupuesto, y el precio que te damos ya no se mueve cuando pedimos el material. Si quieres saber en qué comanda entra tu ventana, dinos cuándo te va bien que midamos y te lo contamos delante del hueco.
Lo que más retrasa una instalación es escoger el material antes de medir. Por eso empezamos siempre en tu casa.
Subimos, tomamos medidas de cada hueco y revisamos cajón, guías y eje. La visita no cuesta nada y no te compromete a encargar.
Te enseñamos lamas y colores en el mismo balcón, a la luz de tu calle, no en una foto. Ahí mismo eliges también si la quieres de cinta o con motor, porque cambia el cajón y el eje. Decides con calma y te cerramos el precio.
Pedimos el paño cortado a tus medidas exactas. El día de montaje lo cerramos contigo en la visita, porque depende del material y de la temporada.
Quitamos la persiana de siempre, montamos la nueva y cargamos con todo lo viejo. Si el edificio no tiene ascensor, la bajamos nosotros por la escalera y dejamos el balcón limpio.
La hacemos subir y bajar contigo mirando hasta que corre suave, y te entregamos la garantía por escrito. Si vuelve a dar guerra, regresamos.
Medimos en la Barceloneta y en buena parte de Barcelona, del Eixample y Sant Antoni al Poble-sec, Gràcia, Sants, Hostafrancs y Les Corts. Si vives en otro barrio o en un municipio cercano, consulta la lista completa de zonas.
Un error habitual es dejar para el día del montaje dudas que se aclaran en un minuto. Estas son las que más oímos mientras tomamos medidas.
El PVC es lo más económico. En un escalón intermedio están el aluminio con espuma y la alicantina de PVC, y arriba quedan la alicantina de madera, el librillo y la enrollable con cajón exterior. Al material se suman el tamaño del hueco, un posible cajón nuevo y cuántas ventanas cambias de una vez. Por teléfono no damos cifras. Medimos gratis y te dejamos el importe cerrado antes de pedir nada al taller.
Manda sobre todo el material, y también si la persiana se fabrica tablilla a tablilla. Las enrollables de aluminio o PVC suelen llegar antes que las piezas de madera, como el librillo o la alicantina de madera, que piden más trabajo de taller. Te concretamos el día en la visita, cuando ya sabemos qué vas a poner. Si renuevas varias, las montamos en una sola jornada para no hacerte esperar dos veces.
Si el balcón es estrecho y quieres ventilar con la persiana bajada, suele ganar la alicantina. La enrollable de aluminio aísla mejor del ruido y de la luz, así que va mejor en habitaciones que miran a calles con terrazas. En muchos quarts de casa de la Barceloneta se combinan las dos, alicantina en el balcón de la calle y enrollable en la habitación interior. Antes de decidir, pregunta si tu comunidad tiene fijado un tipo de persiana para la fachada.
Aluminio, casi siempre. La lama de aluminio con espuma aguanta el calor sin perder la forma y, en un color claro, devuelve buena parte de la solana. El PVC tiende a curvarse en paños anchos que pasan muchas horas al sol, y entonces se atasca a media bajada. Para áticos y terrazas grandes también valoramos una enrollable de exterior con cajón compacto.
Sí, mientras sigan sanos. Quitamos el registro, comprobamos que el cajón esté seco y que las guías sigan rectas, y en ese caso los aprovechamos. Solo cambiamos el cajón cuando está roto o deja pasar aire, y las guías cuando están dobladas o sueltas. Lo verás con nosotros en la visita, antes de hablar de dinero.
La medición, el desmontaje de la persiana vieja, el montaje de la nueva con su eje, recogedor y lama final, el ajuste y la retirada de todo el material antiguo. Al terminar limpiamos el balcón y te entregamos la garantía por escrito. Si en verano te entran mosquitos, ese mismo día podemos medir una mosquitera para esa misma ventana. Lo que nunca hacemos es dejarte cajas ni restos en el rellano.
Déjanos un nombre, un teléfono y, si quieres, dos líneas sobre la avería. Te llamamos desde el 936 94 12 61 para cerrar la hora de la visita, que es gratis.